jueves, 2 de septiembre de 2010

43.0 Ciclo OODA


Animales y humanos reaccionamos a la mayoría de los estímulos de la misma forma. Esencialmente, los vemos, los olemos, los oimos, los sentimos y probamos (gusto), en consecuencia a esto nos orientamos a estos (o nos alejamos de ellos), tomamos la decición de cómo manejarlos y al final reaccionamos. Puede ser algo tan simple como el sonar del telefono en tu dormitorio o como el asalto con un arma blanca o arma de fuego, el proceso es esencialmete el mismo.

Este proceso es instintivo, pero nuestra sociedad civilizada ha reprimido gran parte de este instinto de sobrevivencia. Nuestro entrenamiento ayuda a revivir este proceso, haciendolo automático.

Lo que se busca es entender lo que OODA es y usarlo en nuestro beneficio y hacer que se vuelva en contra de un supuesto enemigo. De forma que cuando el oponente esté observando u orientando, nosotros estemos actuando. Damos énfasis a la velocidad (física y mental) como una función de la fluidez y la decición. Bajo estress, la motricidad fina queda en desventaja, de forma que eliminamos las acciones inservibles y nos concentramos en las habilidaes de motricidad gruesa para maximizar las posibilidades de exito. Hay que recordar...


"Si tú, de forma conciente quieres desbaratar a tu oponente,
entonces ya es demasiado tarde"
- Miyamoto Musashi (1645)-


Pero, ¿Qué es el ciclo OODA?
El Ciclo OODA se refiere a las cuatro fases necesarias para tomar una decisión y ejecutarla frente a situaciones en las cuales no tenemos certeza del desenlace: observación, orientación, decisión y acción.
Que pasa, que pretendo hacer, que curso de acción tomaré y cómo lo ejecutaré.

Tomemos en cuenta lo siguiente:

Menos de 5 cm. entre la punta del arma y el estómago de la víctima, una sarta de groserías en insultos que obligan a entregarlo todo a riesgo de ganarse una herida. Zarandeo contra la pared mientras el miedo sube frío hasta la nuca, erizándolo todo a su paso. Menos de tres segundos para reaccionar. ¿Qué hacer? Simple: OODA

No se trata que te pongas a recitar una oda para conmover a tu agresor o invocar la piedad de los dioses, sino de poner en práctica un modelo mediante el cual lidiar con situaciones de peligro. OODA es un concepto desarrollado por el Coronel John Boyd, ex piloto de combate de la USAF (Fuerza Aérea de EE.UU.), luego de una intensa experiencia durante la II Guerra Mundial.

El Ciclo OODA es ampliamente utilizado en distintos terrenos que van desde el militar hasta el de negocios y su fin es ofrecer una metodología simple para reaccionar rápidamente ante la incertidumbre, tomando ventaja sobre nuestro adversario. En protección personal, el OODA se explica - y se aplica - de la siguiente forma:


Observar

Darse cuenta de lo que sucede, lo que pasa con el agresor y cómo se configura el entorno. Imposible tomar una decisión si antes no se levanta toda la información disponible y por ello observar es la primera etapa del ciclo y consiste en obtener la mayor cantidad de datos posibles de la situación.

En situaciones de peligro la visión de túnel hace que sólo podamos mirar algunas cosas, por lo general el arma que nos amenaza ya que es a lo que más tememos, perdiendo la panorámica completa del escenario. De hecho, una persona promedio será capaz de detallar el arma pero el rostro del agresor será una mezcla de imágenes aisladas con estereotipos de cómo creemos nosotros que se ve un delincuente. Ni hablar del entorno, los sonidos o el resto de la escena.

No obstante, personas con más entrenamiento y experiencia podrán decir más de la misma situación ya que existe mucha información que se puede levantar con lo que se mira, escucha, siente e incluso huele para tratar de hacer un diagnóstico de lo que sucede.

A manera de ejemplo: capacidad de hacer daño del agresor (armas, acompañantes), complexión física (tamaño, fuerza), comunicación y estado emocional (lo que dice y cómo lo dice), actitud (rabia, miedo, disfrute, indiferencia), estado general (consumo de alcohol, drogas), foco de atención, etc. Sobre el entorno: rutas de escape, ventajas y desventajas del terreno, personas alrededor, objetos que puedan ser armas u obstáculos, etc.

Observar al agresor y el entorno es la fase más crítica del proceso. De hecho, muchas de las personas que intentan frustrar alguna agresión y fallan lo hacen por dos razones: no observar el entorno (por ejemplo el segundo agresor que se coloca detrás) y/o no observar al agresor (por ejemplo no darse cuenta de un arma oculta o segundas intenciones).

La mayoría de las veces con sólo mirar alrededor ya se obtiene suficiente información. Desarrollar la capacidad de levantar estos datos permite identificar las particularidades de cada situación para pasar a la segunda fase.



Orientar

Se trata de hacer un pronóstico en función de lo que observamos, tratar de descifrar el resultado probable: ¿Va a atacar? ¿Cómo y cuándo lo haría? ¿Puedo pedir ayuda? ¿Huir hacia allá?

Orientar consiste en intentar pronosticar hacia dónde se dirigen o dirigirían las cosas si tomamos determinada acción, es decir, cuál parece ser el desenlace probable de los acontecimientos. Este paso nos permite retomar la iniciativa sobre nuestro agresor, ya que nos ofrece escenarios sobre los cuales tomar decisiones.

Orientar no es una fórmula matemática sino una mezcla de intuición y manejo de información sobre escenarios de peligro (indicadores de violencia, tendencias del escenario, perfiles de agresores y conocimiento táctico). Es una ecuación rápida en la cual un segundo equivale a un día, es decir, no puede detenerse a pensar lo que sucede sino simplemente dejar a su intuición trabajar sobre la marcha. Obviamente, a mayor grado de información y entrenamiento mejores serán los pronósticos hechos.

El reto en la orientación está en el manejo de los temores y cómo éstos disparan al miedo. Si sólo somos capaces de hacer pronósticos de desastre lo más seguro es que seamos incapaces de articular un plan básico de acción. Superar esta barrera sólo se logra mediante el entrenamiento en escenarios que simulen situaciones parecidas, de manera de acostumbrarse a ellos.

Deducir la orientación de un acontecimiento puede salvarle la vida ya que lo coloca un paso adelante de su agresor al conocer de antemano lo que puede suceder, lo que te permite pasar a la siguiente fase.



Decidir

Conociendo la situación y su probable desenlace es posible decidir qué se va a hacer, trazar un plan básico de acción en función de lo observado.

En estas situaciones nadie reacciona con la cabeza fría, pero es posible tomar decisiones simples como tratar de calmar a la persona para ganar tiempo, desviar su atención para sorprenderlo o desarrollar una estrategia de contra ataque con algunos movimientos sencillos.

Las primeras decisiones que se toman no necesariamente están encaminadas a resolver totalmente la situación. Por ejemplo, ante un atracador que te dice "quieto ahí" tu primera decisión será quedarte quieto, ya que obviamente observó la situación y trazó un pronóstico simple: si no te quedas quieto te disparan.

Independientemente del grado de complejidad de la situación debe decidir qué va a hacer antes de hacerlo. Lo contrario no es más que un intento desesperado que se encasilla en tres respuestas básicas: comenzar a defenderse de forma desordenada, congelarse o simplemente arrancar a correr en una carrera alocada y sin sentido. Cualquiera de las opciones elegidas tendrá el mismo resultado.

Sea lo que sea que decidas, lo que pienses hacer tiene dos condiciones fundamentales: resolver la situación lo antes posible e imposibilitar cualquier acción violenta por parte de tu agresor. Nótese que decimos imposibilitar y no frustrar, ya que tu acción estará encaminada a entorpecer la posible reacción del adversario y no a responder a ella una vez que la ejecute.

El Ciclo OODA está diseñado para mantener una actitud preactiva frente al peligro, ayudándonos a ejecutar no la mejor acción para nosotros, sino la peor para el adversario. Así pues, debes decidir qué vas a hacer para pasar a la última fase.



Actuar

Poner en práctica lo que se decidió y ejecutarlo sin dudar. Si es hablar para ganar tiempo, entonces será poner el alma en ello. Si es defenderse, hacerlo con toda la fuerza y capacidad de hacer daño disponible.

La mayoría de las veces las acciones son respuestas condicionadas practicadas anteriormente y que algunos llaman acciones preventivas; una serie de palabras, gestos o ataques prediseñados y practicados hasta el cansancio que una vez que se inician encienden un "piloto automático" que te permiten ejecutar una acción sin dudarlo antes que tu agresor pueda hacer algo al respecto. Un ejemplo de ello es la respuesta instintiva de un escolta de saltar entre su cliente y el asesino segundos antes de que dispare, lo que les ha dado el apodo de Bullet Catchers.

Una frase fuera de contexto puede no significar nada para tu agresor, pero para ti puede ser el inicio de una estrategia que comienza por desviar la atención, llega a su clímax con un ataque y termina contigo corriendo lejos de la situación, según como lo hayas practicado.

En otras ocasiones, estas respuestas prediseñadas pueden ser disparadas por el agresor: Un empujón, una frase, la manera de aproximarse, etc. marcan el inicio de una acción prediseñada (un golpe a la cara, por ejemplo). Pero lo cierto es que será la calidad y cantidad de entrenamiento lo que decidirá si tus respuestas practicadas previamente podrán ser efectivas, ya que una vez ejecutadas se reiniciará el ciclo.



Vuelta a la observación

La violencia es una interacción. Lo que hagan tanto tu agresor como tu durante el momento de peligro será observado y evaluado por ambas partes para tomar una decisión y ejecutarla. Piensa en dos boxeadores que se observan mutuamente antes de decidir el próximo ataque.

Volviendo al ejemplo anterior, cuando te dicen "quieto ahí" y te quedas quieto, el atracador observará tu reacción para decidir la próxima acción a tomar (pedirte la billetera en vez de disparar, por ejemplo). A la vez, observarás al atracador para medir el impacto que tuvo tu acción (quedarte quieto) y tratar de descifrar el próximo paso.

Si has leído con cuidado te habrás dado cuenta que la maestría en el dominio del OODA consiste en alterar la fase de observación de la contraparte. Enviarle datos erróneos o sólo ofrecerles los necesarios para que trace un pronóstico equivocado y por ende cometa errores de apreciación y acción.

Aparentar sumisión para despistar, hacer que mire hacia otro lado, colocarse de forma tal que no pueda ver todo el entorno, etc., son algunos trucos que se emplean para tal fin. Otras tácticas involucran aspectos como la alteración del tiempo que transcurre entre el estímulo percibido y su interpretación. Por ejemplo gritar o decir una frase fuera de contexto, frente a la cual el agresor deberá emplear algunas milésimas de segundos para entender qué sucede y actuar en consecuencia, tiempo que puede aprovecharse para ejecutar una acción.

Cuando le preguntaron a John Boyd qué había hecho para derribar cinco aviones en un día de combate dijo:
"Simple, cuatro de ellos nunca supieron que yo estaba en su mismo cielo"

La mayoría de las personas aplican el Ciclo OODA sin saberlo. Por ejemplo, al manejar,
observas: Autyos alrededor tuyo, velocidad promedio, trayectoria, características de la ruta (próxima curva, reducción de las vias), posición de los peatones.
Orientas: Autos que cambiarán de via o reducirán la velocidad, conductores despistados, peatones que intentarán cruzar.
Decides: disminuir la velocidad, cambiar de via, tocar la bocina o frenar.
Actúas: reduces la velocidad, cambias de via, tocas la bocina o frenas.
Vuelves a observar para ver la nueva configuración del escenario: autos alrededor tuyo, velocidad promedio, trayectoria, características de la ruta (próxima curva, reducción de vias), posición de los peatones, etc.
Y así sucesivamente. El proceso es una constante de percepción, evaluación, decisión y acción que dura menos de un segundo y se repite incesantemente de forma intuitiva hasta que llegas a tu destino. De hecho, quien choca es porque falla en alguna fase del proceso.

Pero para ser buen conductor, también hay que practicar....


Brother in Kenpo.
Erick Reyes.